6ª Sesiones del III SIDES

6ª Sesiones del III SIDES

La ponencia de José Maria Olano, Abogado del Estado y Director del Área Jurídica de KPMG de la Comunidad Valenciana, ocupó la sexta sesión del III SIDES de este año 2016, el día 17 de noviembre. Su tema fue “La abogacía como profesión”, del cual se traslada un pequeño y esclarecedor resumen de tan interesante ponencia.

Podemos decir que un Abogado del Estado es un profesional que se encarga de prestar asistencia jurídica al Estados y sus correspondientes organismos autónomos, así como llevar a cabo la representación y defensa de los órganos constitucionales, cuyas normas internas no establece un régimen especial propio. Encontramos su regulación en el artículo 551 de la LOPJ.

Pues bien, hecha esta breve intoducción sobre la abogacía del estado, hablaré un poco sobre la cautivadora ponencia de José Maria Olano, Abogado del Estado y Director del Área Jurídica de KPMG de la Comunidad Valenciana.

Como en cualquier carrera jurídica, disponer de un conocimiento de Derecho bastante cultivado, es básico y fundamental. Y más, si estamos hablando de una de las oposiciones más complicadas que abarca este saber. Teniendo en cuenta esto, a estar profesión se accede habiéndose estudiado la carrera de Derecho y, posteriormente 472 temas de diversas materias. También, tiene mucha importancia la necesidad de idiomas, fundamentalmente inglés. El ponente hizo hincapié en ello, puesto que en su actual trabajo no admite a personas sin conocimiento de este idioma, ya que tratan muchos temas internacionales.

Por otra parte, destacar que al dar el salto, de funcionario público al ámbito privado, podríamos decir que los Abogados del Estado, van un paso por delante, ya que tienen unos conocimientos bastante más amplios que los del resto de abogados. Suelen tener por tanto, más facilidad a la hora de encontrar trabajo. Con esto puedo enlazar los diversos tipos de abogados que existen.

Pues bien, el ponente distinguió entre: los abogados de oficio (a los que se accede por oposición y se asignan a toda persona que tiene derecho a la tutela judicial efectiva), los abogados privados (en caso de que sean despachos de catedráticos, mencionamos las llamadas “boutiques”), y los Abogados del Estado.

Respecto del conocimiento de la materia, puede darse que un/una abogado/a decida formarse solo en una determinada rama, o curse algún máster de materias especializadas, etc. Aunque esto ya depende de las preferencias del cliente a la hora de elegir a su abogado (privado).

Por último, muy importante es, en el ámbito de las relaciones sociales, la mentalidad de negocio que ha de tener el abogado, pues al fin y al cabo ofrece sus servicios a la sociedad, y de él depende su capacidad de “venderse” a sus clientes. Se adquiere prestigio como gran jurista, evidentemente basado en unos primeros estudios de Derecho, siendo un profesional activo, ganando juicios, y sobretodo consiguiendo ser recomendado. Digamos que hace falta cierto tinte sofista, una cierta demagogia, a la hora de tratar con el cliente. De tal manera, ganas su confianza, seguridad, y estableces vínculos de manera que, cuanto más te adentres en su persona, más fácil será ganar el litigio y satisfacer al cliente.

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