Crisis Económica y Prospectiva.
Fco. Javier Orduña Moreno (Catedrático de Derecho Civil, Universitat de València).

La prospectiva, entendida como el conjunto de estudios científico-técnicos que deben de ordenar la realidad económica y social a medio y largo plazo, es un instrumento muy conveniente para toda acción de gobierno. Esto es así respecto de cualquier momento histórico, pero más todavía en circunstancias como las actuales en las que tanto el Estado como la Comunitat Valenciana se encuentran inmersos en una crisis económica sin precedentes.

La determinación del futuro resulta al menos de la conjunción de tres elementos, a saber: el conocimiento aplicado, la planificación correcta y una voluntad de actuación que genere confianza en el tejido social. En esto consiste, precisamente, el aprovechamiento de la Prospectiva, en ser capaces de adquirir la información y el conocimiento, en planificar una estrategia para obtener el máximo partido de dicho conocimiento y en poner los medios necesarios para convertir el pensamiento en acción.
Actualmente esta función la tienen asumida algunas agencias autonómicas de prospectiva, como es el caso de la Agència Valenciana d’Avaluació i Prospectiva (AVAP). La ventaja de esta estructura es que, al tratarse se un organismo de coordinación de los diversos centros de investigación, puede potenciar los diversos equipos de prospectiva que resulten necesarios para realizar una planificación transversal y participativa con todos los agentes económicos y sociales implicados. En definitiva, una buena prospectiva basada en criterios científicos, rigurosos y adecuados que genere confianza entre los agentes que hayan de aplicarla.

De esta actuación de la Prospectiva cabría deducir el Modelo estratégico de la Comunitat Valenciana que permita encarar la actual crisis económica y su necesario desenlance. Máxime, cuando contra todo criterio de prospectiva, se siguen produciendo tremendos errores de planificación económica y social. Nos estamos refiriendo al caso del corredor del Mediterráneo, donde el Gobierno de la Nación sigue obcecado en su empecinamiento de no incluir dicha infraestructura estratégica y logística entre las prioridades de actuación de la Unión Europea. Dicho error, resulta especialmente sangrante cuando precisamente en el primer semestre del 2010 le corresponde a España la presidencia de la Unión Europea, momento además pertinente para incluir dicha infraestructura entre las prioritarias con financiación de la Unión Europea.

Para la Comunitat Valenciana, el desarrollo de esta infraestructura resulta vital a medio y largo plazo, tanto por razones medioambientales (consolidando la alternativa del comercio de mercancías por ferrocarril), como por razones económicas y geoestratégicas derivadas de la consolidación y futuro desarrollo de nuestros puertos comerciales. Conclusión que viene avalada por los recientes estudios de prospectiva realizados tanto por los más acreditados expertos como por los agentes implicados en la defensa de esta vital infraestructura.

Artículo publicado en «Las Provincias», Columna Universitas, el 22 de marzo de 2009.