El pasado 18 de diciembre celebramos el Día Internacional del Inmigrante, conmemorando el décimo octavo año de la adopción de la Convención Internacional sobre la protección de todos los trabajadores migratorios y de sus familiares (45/158).

Se trata de un instrumento jurídico que vela por la protección de los derechos humanos y las libertades fundamentales de los inmigrantes que ha sido ratificado por muy pocos Estados.

Se calcula que en el mundo existen más de 200 millones de inmigrantes, representando el 3% de la población mundial. Y en Europa se concentran 64 millones de ellos, siendo Alemania el país con mayor número de inmigrantes, después de Estados Unidos y Rusia. Actualmente, la inmigración no se contempla como un problema sino como una oportunidad, en el sentido de co-desarrollo, de multiculturalidad y diversidad.