Jan 06 2010

“El optimista cree en los demás y el pesimista sólo cree en sí mismo” G.K. Chesterton

Gilbert Keith Chesterton

Ensayista y novelista inglés (Londres, 1874-1936), entre sus creaciones más importantes se encuentran estudios teológicos, polémicas y libros de poesía aunque, en la actualidad, su fama se debe a sus novelas y a una serie de relatos que narran las aventuras detectivescas del afable y católico Padre Brown. Entre sus títulos más conocidos se encuentran El hombre que era jueves, El arte del asesinato: once relatos de crimen e investigación, Correr tras el propio sombrero y otros ensayos, y Un hombre vivo. Chesterton mostró siempre en sus obras una honda preocupación religiosa, un agudo sentido del humor y un espíritu crítico mediante el empleo de la paradoja, con un estilo brillante, vigoroso y agudo.
Para saber más sobre esta figura de la literatura inglesa, puedes enlazar con http://www.britannica.com/EBchecked/topic/109780/G-K-Chesterton

No responses yet

Dec 22 2009

Felicitación Navideña 2009 Presidente Universitas

Queridos amigos:

Siguiendo una de las mejores tradiciones cristianas os hago llegar a todos mi más cálida felicitación navideña: la llegada del Niño Dios, en el seno de la Sagrada Familia, constituye un maravilloso ejemplo de sencillez, alegría y generosa entrega a los demás para todos nosotros.

Pienso que actualmente conviene insistir y enfatizar el carácter de la Navidad como fiesta familiar: aunque el bullicio general nos puede distraer, resulta muy oportuno recordar y reconocer, especialmente en estos días, ese rasgo genuino de convivencia y encuentro familiar.

La Navidad, así entendida, es una espléndida ocasión para recordar y agradecer la aportación y apoyo permanente de todas aquellas personas y empresas que, con su ayuda y colaboración, hacen posible y nos permiten dar contenido y continuidad a las labores que desarrollamos en la Fundación Universitas y AVASSV.

Son ellos, voluntarios, amigos, socios protectores y empresas colaboradoras, quienes con la sencilla y alegre entrega de parte de su tiempo, y también de algún dinero, permiten que nuestra Fundación cumpla con su misión y contribuya a desarrollar, promover y fortalecer, entre los jóvenes universitarios, un conjunto de valores tales como la solidaridad, la exigencia profesional, el pensamiento crítico, el deseo de búsqueda de la verdad, la capacidad de análisis de las realidades sociales y tantos otros que estructuran y consolidan su madurez humana y su compromiso con la sociedad.

En nombre de Universitas os hago llegar mi más entrañable felicitación, mi profundo agradecimiento y mis mejores deseos para que en el nuevo año el Niño Dios nos siga ayudando.

Con todo mi afecto,

felipe prósper

No responses yet

Dec 13 2009

Terrorismo y Derechos humanos precarios

Publicado en el diario Las Provincias. Domingo, 13 diciembre 2009.

Terrorismo y Derechos humanos precarios
Aniceto Masferrer. Profesor Titular de Historia del Derecho. Uiversitat de València.
GESI - Universitas

El atentado terrorista del 11/S de 2001, seguido del que tuvo lugar en Madrid (2004) y Londres (2005) ha abierto un debate científico en torno al difícil equilibrio entre la seguridad y la defensa de los derechos humanos en la lucha contra el terrorismo en los Estados democráticos. En otras palabras, se ha venido debatiendo en qué medida un Estado democrático puede restringir o conculcar los derechos y libertades fundamentales de los ciudadanos a fin de garantizar la seguridad nacional. Los abusos cometidos en Guantánamo tras el atentado de las torres gemelas, así como la guerra de Irak, la intervención militar en algunos países y la promulgación en numerosos países de leyes encaminadas a establecer medidas preventivas y a castigar crímenes terroristas tras la Resolución 1373 del Consejo de Seguridad de Naciones Unidas, han planteado numerosas incógnitas a estudiosos de diversas disciplinas como el Derecho, la Filosofía y la Ciencia política, entre otras, no fáciles de resolver.

En principio, y en pura teoría, existe unanimidad en que los derechos humanos constituyen, en general, el límite más allá del cual los Estados no deben rebasar, por muy buenos y loables que sean los fines que se persigan. En la práctica, sin embargo, raras veces existe acuerdo al respecto. Baste con señalar que todavía hoy no existe unanimidad en torno a la noción de acto terrorista o delito de terrorismo, existiendo nociones diversas, algunas de las cuales resultan incluso incompatibles. Además, tampoco existe entre no pocos estudiosos una idea clara de lo que son los derechos humanos, y mucho menos sobre su origen y fundamento. Algunos sostienen que no son otra cosa que una creación de la cultura occidental que trata de imponerse al resto del mundo. Otros sostienen que no son otra cosa que el resultado de un acuerdo plasmado en una serie de Declaraciones que siguen gozando de vigencia en la actualidad. Muchos reconocen que los derechos humanos hunden sus raíces en la dignidad humana, pero tampoco parecen tener clara la noción de dignidad humana.

Si se desciende al análisis de determinados derechos humanos en particular, se constata que no existe una jerarquía clara entre ellos, lo cual origina problemas constantes cuando diversos derechos humanos entran en conflicto: el derecho del nasciturus y el interés de la madre; la libertad de expresión y la libertad religiosa; la libertad de prensa y el derecho a la intimidad y a la imagen; etc. En relación al terrorismo, se discute si existe un “derecho a la seguridad” del ciudadano. A fin de garantizarlo, al Estado se le conferiría una potestad que le permitiera la restricción de determinados derechos fundamentales (o civiles) de los individuos, como condición necesaria para lograr un clima de seguridad que, una vez obtenido, permitiera poder gozar nuevamente de los derechos temporalmente restringidos.

Bajo esta perspectiva, no parece que los derechos fundamentales hundan sus raíces en la propia dignidad humana, sino que su ejercicio y goce depende del Estado, quien los reconoce o concede con mayor o menor extensión dependiendo de la coyuntura social del momento, cayéndose en una concepción utilitarista de los derechos humanos que permite recortarlos o ampliarlos según convenga en cada momento. Hasta hace bien poco, el Estado se limitaba a reconocer unos derechos fundamentales inherentes a la dignidad humana; actualmente, como no se sabe -o no se quiere saber- qué es la dignidad humana, ni cuál es el origen de los derechos humanos, es el Estado el que los concede conforme a criterios de “utilidad”, terminándose por vaciar el contenido de aquellos derechos fundamentales reivindicados intelectualmente por la Escuela de Salamanca del siglo XVI (Francisco de Vitoria, Domingo de Soto, etc.), conquistados políticamente por el Estado liberal del siglo XIX, y objeto de reconocimiento expreso y solemne en la Declaración Universal de los Derechos Humanos (10 de diciembre de 1948) del que se cumple de nuevo otro aniversario.

Celebremos, pues, el Día Internacional de los Derechos Humanos, pero seamos conscientes de que tales Derechos, a día de hoy, resultan en algunos aspectos más frágiles y precarios que antaño, ofreciendo una débil protección a los individuos frente a las presiones ejercidas por algunos lobbies y organizaciones internacionales que, al contar con el apoyo de unos Estados con un poder público omnímodo y una propaganda mediática imponente, terminan por “crear” derechos donde nunca han existido y vacían de contenido aquellos que antaño enarbolaron ellos mismos o nuestros antepasados, dejando a las personas inermes y sin verdaderos derechos.

No responses yet

Dec 03 2009

ENTREVISTA DE ACTUALIDAD. Eduardo Verastegui

Published by admin under 4. Entrevistas

“El cine tiene que sanar el corazón de la gente”

Eduardo Verastegui

La metanoia de la tierra es cuando nuestro planeta gira para conquistar la luz del sol y la noche se hace día. Un cambio radical. Por eso, en el plano personal o incluso en el espiritual, se usa esta palabra griega para hablar de conversión, de arrepentimiento. Hoy, Eduardo Verástegui, mexicano nacido en una familia de agricultores en una de estas ciudades de nombre impronunciables para los españoles, Xicoténcatl, va por el mundo entero contando su propia metanoia.

A los dieciocho años dejó los estudios de Derecho para hacer carrera en el mundo del entretenimiento y, por decirlo de algún modo, no le fue mal. Como cantante del grupo Kairo, subió a muchos escenarios, después triunfó también como solista en más de trece países y como protagonista de cinco telenovelas, emitidas en diecinueve países. También ha sido portada de revistas y más revistas internacionales y People en español, le votó como uno de los cincuenta hombres más guapos del planeta. También ah sido actor en series de televisión como CSI Miami o Embrujadas y protagonista de un videoclip con Jennifer López y… ¡en Hollywood!

Toda la historia del éxito fue antes. Antes del ‘cambio’, antes de su metanoia. Como un San Pablo moderno- donde los gentiles son actores y directores de Hollywood, periodistas y gentes del mundo-, Verastegui también cayó del caballo y algo le hizo mudar por completo su estilo de vida: “ya no soy yo quien maneja mi vida, sino Dios”, dice.

Cantaba, era actor, las mujeres lo adoraban… ¡lo tenía todo!
Sí, eso es lo que pensaba, sí. Mi carrera era lo único que realmente me importaba en la vida, mi carrera era el éxito y lo había conquistado.

Pero…
Pero no era feliz. Sentía un vacío debido a que usaba mis talentos de forma egoísta y tenía una vida frívola, superficial…Pensaba que el verdadero hombre era el donjuán seductor y mujeriego. Vivía en un mundo donde el machismo imperante me decía que cuantas más novias tuviera mejo y el ego se convirtió en mi mejor aliado y una vanidad terrible me iba matando poco a poco, haciéndome perder la perspectiva de lo que estaba bien y lo que no. En el fondo, me encontraba como metido en un laberinto, buscando una salida que no encontraba. Chocaba con la pared a cada paso. Era terrible. Cuando estás así, nada tiene sentido y buscas “anestesiarte” con las drogas, el alcohol, los placeres…pero no hay salida. Todo está oscuro.

¿Qué fue lo que le llevó a dar ese cambio?
Andaba buscando la verdad pero ocurría que la presa que buscaba era falsa, y no lo sabía. Yo siempre tuve la intención de hacer lo correcto y cuando me daba cuenta de que había hecho daño a alguien, me arrepentía. El problema es que muchas otras veces, ni me daba cuenta, y yo seguía y envenenaba a la sociedad con todas mis sandeces y todas mis tonterías. Y…¿sabes qué es que te abran los ojos de golpe y veas que más de diez años de tu vida han sido totalmente desperdiciados y, peor aún, que has hecho daño a muchísimas personas y no sabes cómo repararlo? Pues produce un sentimiento muy profundo de culpa y tristeza.

Pero esto no viene de la noche a la mañana.
No, claro que no. Nací en una familia que ha sido un regalo de Dios para mí: mis padres, mis tres hermanas, y todos los principios que me inculcaron en casa estaban sembrados en algún rinconcito de mi vida aunque algunos muertos, otros a punto de morir, otros vivos… Mi madre rezó mucho por mí y yo siempre digo que no hay nada más poderoso que las oraciones de una madre por sus hijos.

Y tuvieron que pasar unos cuantos años…
Sí, sin darme cuenta vivía como en una idolatría: ser actor, tener fama, seguir explorando diferentes géneros en la actuación… Un día, por casualidades de la vida- que al final acabas viendo que es la Providencia-, coincidí en un vuelo con un magnate de la Fox que me ofreció un papel para una película. Por supuesto, estaba encantado porque era ¡la Fox! ¡Una de las grandes de Hollywood! , pero no sabía más inglés que hello, good morning y my taylor is rich… “No te preocupes”, me dijo, “apréndete las frases de memoria” y acabaron poniéndome una profesora de inglés quien, otra “casualidad” de ésas, era católica ¡con lo difícil que es encontrar a alguien católico en esa fábrica de sueños!

¿Y comenzó a hablarle de Dios?
Bueno, en realidad hizo una auténtica obra de arte conmigo tras unos seis meses de discusiones, casi diarias, hablando del hombre, de teología, de Dios, de la Iglesia… A veces nos enfadábamos y ella se iba. Después la llamaba para disculparme. En el fondo veía que ella tenía razón, que iba por el buen camino, pero había cosas que yo no podía, no quería aceptar. Era como si nunca hubieras corrido en tu vida y, de repente, te llevaran a una maratón y, claro, me ahogaba, me mareaba. Para mí, era más difícil rechazarlo porque me daba mucho miedo. Por mi cabeza iban y venían dos preguntas clave: ¿quieres cambiar tu vida para siempre? Y si la respuesta era un “sí”, la segunda era más dura todavía: ¿estás dispuesto a lo que sea necesario para dar ese paso? Eso significaba desprenderme de cuarenta mil cosa. De toda mi carrera. ¿Cómo iba a desprenderme de lo que era, en ese momento, el objetivo de mi vida? ¡No podía!

Pero pudo…
Un día, antes de irse, la profesora me preguntó: “Si amas a Dios, como tú dices, ¿por qué le ofendes? ¿Por qué rompes sus mandamientos, si tanto lo amas? Fue como un auténtico KO pero mi soberbia no podía aceptar que ella se diera cuenta. También porque ella era mi única amiga, me avergonzaba que me viera en esa situación. Me mostraba frío y esperaba que sólo esperaba que me dejara.

Entonces…
Cuando cerró la puerta me metí en mi cuarto y no sé qué me pasó. Estuve llorando varias horas. Como un volcán de desahogo, de tristeza, de perdón… tirado en el suelo, humillado. Pensaba en cuántas personas había lastimado, a cuántas mujeres…No me importaba que a mí me hubieran hecho daño porque yo, como hombre, merecía eso y mucho más. No podía soportar ver lo que había hecho a los demás. Quería hincarme de rodillas ante ellos para pedirles perdón, quería hacer marchar atrás en el tiempo y volver a empezar pero eso sí era imposible.

¿Y qué hizo? ¿Se lo dijo a su profesora?
No. Tardé un año en decírselo. Ella aún pensaba que estaba hablando con una piedra, pero yo ya era un corazón derretido. Necesitaba hablar con alguien en español y me presentaron a un sacerdote que me ayudó. Acabé confesando durante casi tres horas. Después, lo vendí todo: quería irme de misiones a la jungla, olvidarme de todo mi pasado. Pero no, “tu jungla es Hollywood”, me dijo el que comenzó a ser mi director espiritual.

¡Eso sí es una jungla!
Sí y me daba miedo, pero quería comerme el mundo. Tenía ganas de gritar: “¡Cambiad! ¡Esto está mal!”. Quería ir a todas partes a plantear las mismas preguntas que me dijo mi profesora: “Oye, tú, ¿por qué esto y esto?”. Y me lancé pero no funcionaba por más que lo articulase de distintas formas.

No siempre dos más dos son igual a cuatro…
Efectivamente. Deseaba que todo el mundo hiciera lo mismo que yo, que se confesara, que fuera a Misa…Una vez le dije a un monseñor que rezara por alguien muy cercano a mí que quería que se convirtiera y que, por más cosas que le había dicho, no había manera. “Yo rezaré por dos cosas”, me dijo, “para que se convierta y para que a ti no te toque verlo”. Eso me tumbó. Sin que abriera más la boca entendí lo que me quería transmitir: el llamado apostolado de la amistad. Así fue como envainé mi espada y me dediqué a escuchar, a comprender…Cada cual a su debido tiempo. Es Dios quien da la fe. A mí me rescató y es a mí, ahora, a quien toca rezar por la conversión de los demás. Y lo hago diariamente en Misa.

Yo sé que no puedo seguir con mi misión si no voy a Misa todos los días y cualquier entrevista, rueda de prensa o lo que sea, se hace teniendo en cuenta cuándo voy a poder asistir. Para mí, es lo más importante del día. Tengo que ser consciente de que Dios me ha dado la oportunidad de trabajar en una misión, y para que sea Él el mensaje y no yo, hace falta que lo reciba todos los días. Y ¡qué bueno es levantarte todos los días, sabiendo que estás en una misión que es mucho más grande que tú!

¿En qué consiste exactamente esta misión?
Yo con mis trabajos como actor y latin lover había alimentado el estereotipo de latino que tan común era y es, en el cine: el borracho, el mujeriego, el drogadicto…Quería limpiar esa imagen y le prometí a Dios que nunca más aceptaría un trabajo en el que se ofendiera a mis creencias, a mi familia y a la comunidad latina, tan presente en los Estados Unidos. Quería hacer un cine al que pudiera ir con toda mi familia y no tuviera que tapar los ojos a mi abuela, a mis hermanas o a mis padres, cosa muy difícil, hoy. Así que estuve seis años sin trabajo, rechazando todos los proyectos que me presentaban.

Es duro.
Sí, pero me sirvió para convencerme que si quería algo a mi manera, tenía que hacérmelo yo. Así fue como Alejandro, Leo y yo fundamos a finales de 2004, Metanoia Films. Para mí, el cine es luz, es un arte que debe sanar. Como una mano que saliera de las pantallas para tocar el corazón de los espectadores y los sanara. Y es lo que queremos hacer: usar nuestros talentos para servir a los demás, hacer un cine en el que actores y actrices no tengan que comprometer sus principios y en el que sean tratados como me gustaría que trataran a mi mujer, a mis hijas, a mis hermanas o hermanos.

¿Es posible llevar este mensaje a Hollywood?
Algo así me preguntaba yo, “¿cómo puedo practicar mi fe, yendo a Misa todos los días, sin comprometer mis principios y, a la vez, teniendo éxito?”. Pero Leo, mi socio, me hizo ver que no era ése nuestro objetivo. Me dijo “acuérdate que estamos llamados a ser santos, a hacer la voluntad de Dios; no a tener éxito…Si llega, bien. Y, si no, también”. ¡Qué alivio, entonces! Yo nací como los demás hombres: para conocer, amar y servir a Jesucristo, ¡y ya está! Así que nos pusimos manos a la obra, pero con sutileza “astutos como serpientes y sencillos como palomas”, ¿no? Por la presentación de Bella, nuestra primera película, me da a mí ocasión para que tú y yo platiquemos de Dios, de conversión, de Misa…y eso, usando todos los medios de comunicación. Es el gancho.

Bella, ¿cumple estas expectativas?
Fue la película de temática latina más vista en Estados Unidos en 2007. Y creo que sí llega al corazón del espectador y que ha cambiado la vida de muchos. Hace un tiempo, después de pasar la película a un grupo de amigos, uno de ellos me pidió que hablar con un migo suyo de Miami que obligaba a su novia a abortar, diciéndole que si le quería, tenía que hacerlo. Tenían cita en la clínica al día siguiente. Le llamé esa misma noche. Tras quince minutos hablando le dije que si no lo quería, que me lo dieran a mí en adopción. Al día siguiente volé hasta Miami y les puse la película.

¿Y qué pasó?
Soy el padrino de la cría que nació: Bella. ¡Eso es un grandísimo honor para mí! Tuve a mi ahijada en brazos y yo la veía con esos “ojotes” tan grandes, le apretaba y me decía: “Si esta película no la ve nadie, no me importa. Valió la pena todo el trabajo que se hizo, porque este bebé es un milagro que no tiene precio”. Bella me ha cambiado la vida.

De la entrevista publicada por Jaume Figa en la revista Mundo Cristiano.

No responses yet

Dec 03 2009

Testimonio de Carla Sebastiá, voluntaria Universitas en la Escuela de Verano en Quito (Ecuador)

“Fue alucinante ver que niños con pocos recursos son tan felices”.

Carla Sebastiá es una de los voluntarios que este verano estuvieron en Ecuador para colaborar en una escuelita, ayudando a niños, algunos de ellos con algún tipo de discapacidad. Así cuenta Carla la experiencia que vivieron.

Lo que más me sorprendió fue como los niños normales estaban tan pendientes de los discapacitados. Jugamos, pintamos, hicimos varias visitas como, por ejemplo, al zoo o al parque… Ellos se conformaban con cualquier cosa, algo que con los niños de nuestra sociedad no ocurre. Pero también, he de decir que, esto ocurre porque el entorno en el que viven es diferente, aunque no por ello son peores personas.

Durante las dos semanas que estuvimos con ellos, observaba esa sonrisa que te hace pararte a pensar que no es necesario tenerlo todo en esta vida, que con poco se puede conseguir mucho. Ese simple “gracias”, o esa sonrisa en sus caras, era suficiente.

Según el diccionario, un voluntario es “la persona que se ofrece a hacer un trabajo u otra cosa, no estando obligado a ello”. Está claro que, ser o no voluntario, es opcional, pero considero que es algo que debería hacer todo el mundo, porque no está de más darse cuenta que no sólo lo material es importante en la vida.

Carla Sebastia

Otra parte positiva, es la de conocer otra cultura y desempeñar diversas actividades en un país totalmente desconocido.

Todos los días empezábamos a las 8.00 de la mañana pintando, jugando o con alguna actividad divertida para que los niños iniciaran el día contentos. Al acabar la jornada, terminábamos bastante cansados, pero nos daba igual porque nos gustaba lo que hacíamos. Por ello, nos levantábamos todos los días con muchas ganas de ir a la escuelita.

Al principio te da un poco de miedo, miedo a lo desconocido. No sabes cómo son allí; si tú podrás adaptarte, si sabrás hacerlo bien… Pero cuando llegas, todos esos planteamientos y dudas pierden toda relevancia. Te das cuenta del cariño que los niños te cogen rápidamente, pero, ¿y el que le coges tú a ellos? Es algo que nunca se olvida.

No responses yet

Dec 01 2009

“Si haces bien para que te lo agradezcan, mercader eres, no bienhechor; codicioso, no caritativo” Francisco de Quevedo

quevedo.jpg
“Si haces bien para que te lo agradezcan, mercader eres, no bienhechor; codicioso, no caritativo”.
Francisco de Quevedo

Escritor y poeta de nuestro Siglo de Oro (Madrid, 1580 - Villanueva de los Infantes, 1645), sus padres desempeñaron altos cargos en la Corte al servicio de los Reyes del momento, por lo que desde su infancia estuvo en contacto con el ambiente político y cortesano. Estudió en el Colegio Imperial de la Compañía de Jesús y en las universidades de Alcalá de Henares y de Valladolid, ciudad ésta donde adquirió su fama de gran poeta y se hizo famosa su rivalidad con Góngora. Se licenció en Artes y Filosofía y realizó estudios de Teología. Dominaba las lenguas clásicas, además de estudiar árabe, hebreo, francés, italiano y portugués. Para saber algo más sobre su intensa vida y obra, puedes entrar en www.franciscodequevedo.org.

Entre otras frase célebres se le atribuye ésta que proponemos para que nos dejes tus comentarios.

No responses yet

Nov 20 2009

Entrevista a Rafa Gómez-Lechón, voluntario de Universitas

Rafa Gómez-Lechón

Estudiante de Arquitectura y empleado de una empresa especializada en reformas de interior, Rafa dedica buena parte de su tiempo libre a la acción social. La experiencia como voluntario de un amigo suyo de Universitas despertó su curiosidad hace ocho años.Desde entonces ha ido con programas sociales a Nicaragua, Letonia, México, Ecuador…. pero, a su curriculum internacional, hay que añadir su labor también en diferentes proyectos en España. Rafa afirma que “una vez lo has probado, quieres volver a experimentar”, ya que “generalmente acudes al voluntariado con la idea de ayudar a ‘gente necesitada’ y sin darte cuenta acabas tú recibiendo tanto o más que ellos”. Su energía, su positivismo y sus ganas de ayudar hacen que todos estos años hayan sido sólo un comienzo para continuar.

- ¿Desde hace cuánto tiempo dedicas parte de tu verano a la acción social?

Empecé en este mundo hace ocho años y, desde entonces, he intentado no fallar nunca a mi “cita anual” y, salvo en una ocasión, siempre lo he conseguido. No sé muy bien cómo explicarlo. Es algo que si lo pruebas una vez, quieres volverlo a experimentar de manera que acaba convirtiéndose en una actividad importante a la hora de organizar tu año o tu verano.

- ¿Qué labores has hecho? ¿En qué países?

He tenido la suerte de realizar actividades muy diferentes en lugares muy diferentes y con gente muy distinta. La primera vez que hice algo de este tipo fue en Nicaragua donde construimos una escuela en plena selva donde vivían comunidades indígenas cuyos niños no tenían acceso a una educación. Tuve la suerte de poder volver tres años después para una actividad más enfocada a la formación y a la educación. En Letonia, estuvimos trabajando en un orfanato. Otro verano fue en Barcelona, donde estuvimos con niños inmigrantes en el barrio de El Raval. En el voluntariado de México nos centramos en una comunidad indígena con tareas de educación y alfabetización para niños y adultos. Por último, este verano en Quito, en Ecuador, he tenido la oportunidad de trabajar por primera vez con niños con discapacidad. Han sido realidades todas muy distintas: familias indígenas, inmigrantes, niños abandonados o maltratados, y niños con discapacidad. Por muchas veces que lo hagas, cada una te resulta especial y única, la disfrutas como la primera vez y, por supuesto, sigues aprendiendo con ellos.

- ¿Vas solo o con amigos?

Siempre he podido ir con amigos. Un incondicional desde el primera año es Miguel Jiménez, otro de los voluntarios de Universitas que, salvo en esta última ocasión que por trabajo no ha podido, nunca hemos dejado de vivir y disfrutar estas aventuras juntos. De todas formas, siempre se apunta alguien a quien no conoces pero, que tras vivir juntos una experiencia tan especial, se acaban convirtiendo en familia para ti. Así ha ocurrido en todos estos años, donde he hecho amistades que siguen igual de fuertes después de tanto tiempo.

- ¿Qué aliciente tiene no hacerlo solo?

Desde luego el poder compartir momentos tan especiales con alguien con el que tienes confianza es muy importante. Cuando acaba el día, necesitas hablar con alguien y contar lo que has experimentado y con quién mejor que con un amigo. Tambien te da tranquilidad ya que al principio nunca sabes con qué te vas a encontrar. De hecho, me atrevería a decir que no ir solo, casi da más tranquilidad a tu familia que a ti mismo… Se preocupan mucho por ti cuando, en realidad, estás viviendo una de las mejores experiencias de tu vida.

- ¿Qué te motivó a hacer acción social fuera de España?

Todo empezó a partir de Jose Vidal, un amigo que colaboraba en Universitas. Él tuvo la suerte de poder hacer un voluntariado en Rumania y a su regreso me contó si experiencia con tanto ímpetu que en cuanto pude me apunté a su siguiente voluntariado, que resultó ser en Nicaragua. Es así como Jose Vidal nos metió en todo este mundo a Miguel Jiménez y a mí. Y desde ese día, hasta hoy.

- ¿Qué has aprendido con estas experiencias?

Muchas cosas. Te ayuda a ver la vida de otra manera, a descubrir que existe otra realidad muy distinta a nuestra realidad diaria. Aprendes a valorar mucho las cosas, especialmente al ver lo feliz que puede ser la gente que no tiene nada, sólo con el cariño entre unos y otros. Generalmente acudes al voluntariado con la idea de ayudar a la “gente necesitada” y sin darte cuenta acabas recibiendo tú casi tanto o más que ellos. Aprendes a valorar lo que de verdad importa, a la gente, a los que tienes a tu alrededor.

- Alguien puede pensar que de poco sirve estar unas semanas cuando luego uno regresa a su país y se quedan allí en la misma pobreza… ¿Qué les dirías?

Ese es un pensamiento bastante extendido, pero estas actividades no consisten en aportarles cosas materiales durante tres semanas sino en ayudarles, en enseñarles cosas que les puedan servir, en el trabajo, en su vida. Por ejemplo, en México, una de las actividades que realizábamos era combatir el analfabetismo. Todo lo que le puedas enseñar en tres semanas, se les queda para siempre. De todas formas y, gracias a Dios, los voluntarios siguen llegando durante todo el año. En Nicaragua, por ejemplo, construimos un colegio. Cuando volvimos tres años después, comprobamos que había servido para algo, no sólo la escuela donde se formaban niños sino todo lo que cada uno de nosotros les había podido enseñar a cada uno de esos niños. Cuando después de tres años ves la alegría con la que te reciben, lo agradecidos que siguen y lo bien que te recuerdan, te das cuenta que para esa gente, no son sólo tres semanas….

- ¿Cómo organizáis el viaje?

Lo organizamos en Universitas, en colaboración con organizaciones en los países de destino. La promoción la hacemos a partir de reuniones de voluntarios que a lo largo del año vamos haciendo en la sede de Universitas. Una vez tenemos el grupo más o menos conformado, enfocamos el proyecto en función del tipo de gente y su formacion, para aprovechar al máximo las capacidades de cada uno. Por ejemplo, si el grupo de voluntarios está formado en su mayoría por estudiantes de Medicina, se intentaría enfocar más al tema sanitario.

- En España ¿haces alguna labor social? ¿cuál?

Intento siempre que esto no se quede en un mes de verano, y realizar actividades todo el año, aunque irremediablemente el horario de trabajo o de estudio te limita algo…

No responses yet

Nov 08 2009

Prensa escrita y prensa electrónica

Prensa escrita y prensa electrónica
Javier Plaza Penadés. Profesor Titular de Derecho Civil. Universitat de València.
GESI (Grupo de Estudios Sociales e Interdisciplinares)

Es un hecho notorio y sobradamente conocido que todos los periódicos o diarios sufren una importante caída de ventas de ejemplares, a lo que se une la notable disminución de los ingresos de la publicidad. Pero estos son los efectos coyunturales de la actual crisis económica, que en modo alguno obedecen, o al menos ese es mi parecer, a un desinterés por la prensa en papel o tradicional.
Muchos creen que la crisis de la llamada prensa escrita se debe a la reciente irrupción de la prensa electrónica, a la que el ciudadano puede acceder a la mayoría de contenidos de manera gratuita y desde el lugar del mundo en que se encuentre, en tiempo real. Pero la prensa electrónica, accesible a través de ordenador, del teléfono móvil o de cualquier otro dispositivo idóneo, cumple una función social distinta de la prensa tradicional, como es la de ofrecer una información actualizada, mediante un sistema de noticias de contenido breve y a través de espacios con un fuerte predominio del componente fotográfico y audiovisual. Por ello, la prensa electrónica no es ni puede ser en modo alguno sustitutiva de la prensa escrita o en papel, sino complementaria.

Eso sí, la prensa electrónica obliga a redefinir los contenidos y la función de la prensa en papel o tradicional, teniendo en cuenta, además, que la industria informativa se estructura en torno a grandes grupos mediáticos, y que cada grupo mediático necesita su propio periódico (como se ha puesto de manifiesto recientemente con la creación del diario “Público”), ya que en el diario se pueden detallar informaciones y contenidos que luego pueden alimentar los contenidos de los otros medios del grupo de comunicación: la radio (comentando titulares e informaciones relevantes), las noticias televisivas (cuando en el diario se contienen informaciones exclusiva de interés general) y, por supuesto, las noticias propias y diferentes del diario electrónico que permiten diferenciarlo del resto de diarios electrónicos, todo ello bajo el paraguas de la marca del nombre del diario, que suele ser el nombre de domino en Internet.

Sobre esa base, la prensa escrita debe ofrecer informaciones exclusivas o diferentes, siendo el espacio natural del periodismo de investigación y documentación y de las informaciones locales de interés para el lector. Por ello sería un gravísimo error configurar a la prensa escrita como un medio que debe ser económicamente sostenible por sí mismo, lo que llevaría a reducciones de plantilla en detrimento de la calidad informativa del grupo. El periódico es y deber ser hoy más que nunca la auténtica base de los contenidos singulares y de calidad de los distintos medios del grupo de comunicación (radio, televisión, diario digital…), por lo que la plantilla de los diarios debe estar conformada por periodistas y profesionales valiosos, cuyo coste debe ser asumido por el propio grupo de información. Todo ello, sin perjuicio de que la prensa española necesite con urgencia de una legislación moderna o, cuanto menos, constitucional, ya que la prensa en España (electrónica o en papel) todavía se “rige” por una Ley del año 1966.

No responses yet

Nov 05 2009

Artículo de opinión de profesores de Universidad


La cólera del mal

Juan Alfredo Obarrio Moreno. Profesor Titular de Derecho Romano. Universitat de València.
Los sucesos vividos se miden en el tiempo. Un ejemplo lo hallamos en el relato Deutsches Requiem, en el que Borges, a través de la mirada de Otto Dietrich zur Linde, vierte sobre nuestras frágiles conciencias la tragedia de una vida, la de un hombre, la de un mundo que vivió como murió: en el límite del mal.

Bajo la delicada y sutil superficie de su relato, Borges, al abrir la puerta del recuerdo, nos deja una historia desasosegante, la de una sociedad -la alemana de los años treinta- en la que el único pecado de Zarathustra era la piedad por el hombre, y el único orden posible, el que representaba una nueva raza de dioses ungidos para extender un odio sin pretexto, una culpa que va más allá de toda culpa, de toda Verdad revelada, la que afirmaba que “el mundo se moría de judaísmo y de esa enfermedad del judaísmo, que es la fe de Jesús”, la misma que nos enseña que cada hombre es único ante Dios y el tiempo.

El aliento de su prosa narrativa hace que la voz de Borges se alce como la conciencia milenaria de un pueblo en el que, en la noche más negra de su historia, creación y destrucción fueron batallas de una misma causa: la de una visión dionisiaca de la vida que invita al individuo a escapar de su conciencia para apoderarse de los pensamientos y de los territorios, de lo eterno y de lo profano, y así poder afirmar la vigencia de la perfecta obediencia, “esa fuerza que –como se afirma en el Mein Kampf- reina en todas partes como única soberana de la debilidad, que te obliga a servirla dócilmente o te destruye”, y con ella, la pérdida de la adecuada síntesis entre el Logos y la ciencia, entre el ser y la nada.

La invocación que Nietzsche dirige, en boca de Zarathustra, a sus discípulos “Muertos están todos los dioses: ahora queremos que viva el superhombre” fue asumida por el nacionalsocialismo en la embriaguez de su triunfo y por el silencio cómplice de un pueblo que no quiso, o no supo, sacrificar la sacralidad de su patria, de su Führer y de su raza a la verdad y a la libertad. Este concepto trágico de la Historia, esa reivindicación del héroe épico clásico que le lleva a sostener que “no hay culpa en mí” porque sólo busqué la plenitud y los placeres de la vida, es el mundo que asume como propio zur Linde, quizá porque, como se afirma en el Aleph, había creído que podía usurpar ese objeto secreto y conjetural que ningún hombre había mirado: el inconcebible universo.

Acabado el relato, el lector siente que ha sido impulsado por unos caminos largamente transitados, aquellos que enseñan que a través de los siglos se pueden cambiar los nombres, las voces y las caras, pero no así los que siembran las entrañas del hombre de penumbra y ocaso, y que llevan a defender –como ya profetizara Spencer- la total intromisión del Estado en los actos del individuo, los mismos que indujeron a un reo de muerte a concluir: “se cierne ahora sobre el mundo una época implacable. Nosotros la forjamos, nosotros que ya somos su víctima”.

Este es el legado que la Intolerancia ha dejado para las horas y los siglos: “Mañana moriré, pero soy un símbolo de las generaciones del porvenir”. El nuestro es pedir la Paz y la Palabra.

No responses yet

Nov 05 2009

“El sabio no se sienta para lamentarse, sino que se pone alegremente a su tarea de reparar el daño hecho”. William Shakespeare



“El sabio no se sienta para lamentarse, sino que se pone alegremente a su tarea de reparar el daño hecho”.
William Shakespeare

Entre otras frase célebres se le atribuye ésta que te proponemos para que nos dejes tus comentarios.

Dramaturgo y poeta inglés nacido en Stratford on Avon en 1564. Tercero de los ocho hijos de John Shakespeare, un acaudalado comerciante y político local y Mary Arden, católicos los dos, por cuyas creencias las persecuciones de la época. Poco o nada se sabe de su niñez y adolescencia. Tras el éxito de sus primeros poemas y el estreno de su primera obra pasó a ser el autor de cabecera de la compañía de lord Chamberlain, The Lord Chamberlain’s Men de la que llegó a ser co-propietario. La compañía actuaba en el teatro The Globe que aún se conserva y en el de Blackfriars, que estaba situado en una abadía de los PP. Dominicos.

Reconocido escritor de comedias son sin embargo las grandes tragedias Hamlet, Othello, Macbeth y King Lear con las que llega a la cima de su arte. Nació un 23 de abril y falleció otro 23 de abril de 1616, el mismo día que Miguel de Cervantes. Cada año, la celebración del Día del Libro coincide con estas efemérides. Es el autor teatral más prolijo de todos los tiempos, el más llevado a las pantallas de cine y el traducido a más idiomas.

Para saber algo más sobre su vida y obra, puedes entrar en www.britannica.com.

No responses yet

Next »