Entrevista
Arturo Sancho
Notario de Rafelbunyol

“La insolidaridad también se ha globalizado”

Arturo saca tiempo cada semana para visitar a los enfermos del Hospital La Fe, como voluntario del programa Mejorando Juntos, una experiencia de la que saca profundas conclusiones sobre el valor de la soledad de los enfermos y lo insignificante de nuestros problemas ante el dolor de los que sufren.

En la foto, Arturo aparece con su padre en el Paraje Natural del Desierto de las Palmas (Benicasim-Castellón).

¿Cómo entraste en contacto con Universitas?
A través de Setu Masferrer, uno de los principales impulsores de este proyecto, quien me animó a participar en las actividades.

¿Qué es lo que más te atrajo de la Fundación?
Que es uno instrumento para animar a los jóvenes a dejar de pensar en ellos mismos; un medio para llegar a sectores de la sociedad, como enfermos y ancianos, que en muchos casos no tienen a nadie con quien compartir su sufrimiento y soledad.

Desde tu experiencia, ¿qué le aporta a una persona, ya profesional en ejercicio involucrarse en este tipo de voluntariado?
Le hace un poco más humano, le ayuda a relativizar sus pequeños problemas de cada día, y a recordar que hemos creado una sociedad donde la insolidaridad también se ha globalizado.

Estás en Mejorando Juntos, visitando para acompañar a enfermos ¿por qué elegiste este tipo de voluntariado y qué tal la experiencia?
Porque creo que es una obligación acompañar a quienes sufren una enfermedad. Visitar a un enfermo no es agradable, a veces es muy doloroso comprobar cómo la enfermedad va terminando con una persona. Pero eso también es una cura de humildad, y además ayuda a valorar más la vida.

La mayoría de tus compañeros en este voluntariado son universitarios y tú ya eres un profesional ¿crees que hay algún límite para ser voluntario en alguna acción social?
Rotundamente no. Y no sólo porque yo ya no sea tan joven…. Los profesionales corremos además el riesgo de ‘aburguesarnos’. La acción social es necesaria siempre, con independencia de la edad de la persona.

¿Cómo animarías a otros a tener esta experiencia?
A cualquiera que lea esto le diría que el contacto profundo con una persona que sufre es una experiencia a mi pobre entender necesaria, y por paradójico que pueda parecer, aporta mucho más de lo que cuesta realizar.