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La libertad en Internet

La libertad en Internet

Por Javier Plaza Penadés. Catedrático de Derecho Civil (Univ. de València).

«Está claro que todos los días son el día de algo. Incluso a falta de fechas en el calendario, algunos días son el día de varias cosas. Por ejemplo, en este mes, el 3 de mayo (día de la Santa Cruz) es el “día de la libertad de prensa” (y, por extensión, “el día de la libertad de expresión e información”). Ello es así porque en 1993, la Asamblea General de las Naciones Unidas, a iniciativa de los países miembros de la Unesco, proclamó dicho día como “Día Mundial de la Libertad de Prensa”, con la idea de fomentar la libertad de prensa en el mundo, puesto que una prensa libre, pluralista e independiente resulta esencial en toda sociedad que sea de verdad democrática. Y se eligió dicha fecha por coincidir con la “Declaración de Windhoek sobre libertad de ejercicio del periodismo” como referente deontológico, ético y normativo de la profesión de periodista. Además, el 9 de mayo es el día de Europa. Dicha fecha coincide con el aniversario de la histórica declaración de Schuman y de su emblemático discurso pronunciado en París en 1950, en el que el ministro francés de asuntos exteriores, Robert Schuman, expuso su idea de una nueva forma de cooperación política en Europa que hiciera imposible una nueva guerra entre naciones europeas, constituyendo, dicha declaración, el inicio de lo que hoy es la Unión Europea.

Del mismo modo, el 17 de mayo, es el “día internacional contra la homofobia, la transfobia y la bifobia”. Pero también es el “día de Internet”, por impulso e iniciativa de la Asociación de Usuarios de Internet de España. Y aunque se celebró por primera vez el 25 de octubre de 2005, poco tiempo después, tras la Cumbre de la Sociedad de la Información celebrada en Túnez en noviembre de 2005, se acordó por ONU la designación del 17 de mayo como el “día internacional de las telecomunicaciones y la sociedad de la información.”

Internet ha posibilitado el desarrollo una nueva sociedad, la sociedad de la información y del conocimiento, y de un Mundo globalizado e interconectado, donde Internet contiene prácticamente todo el saber conocido y se articula sobre motores de búsqueda, hiperenlaces y la Wikipedia (sin duda, la mayor enciclopedia mundial y global). Internet también es una plataforma del comercio electrónico (el mayor mercado global y abierto del mundo). Internet también se ha convertido en una plataforma de comunicación, con sistemas de intercambio de mensajes, o de videoconferencia (que han resultado esenciales durante la pandemia para mantener buena parte de la actividad laboral y social), Internet es la plataforma que permite el “big data” y el desarrollo de los sistemas de inteligencia artificial y, además, es una red de redes, puesto que Internet es la red que da soporte a las llamadas redes sociales (Facebook, LinkedIn, Instagram, Tik ToK…).

Si alguien quiere saber más sobre Internet, simplemente tiene que consultar la voz Internet en la Wikipedia. Pero como toda invención humana, Internet muestra lo mejor del ser humano: filantropía, generosidad, compartición de conocimientos… y también lo peor. Por ello, uniendo el día de la libertad de expresión e información, con el día de Europa y el día de las telecomunicaciones y la sociedad de la información, observamos como Internet, que inicialmente era un proyecto militar, se fue transformando y configurando como una red de comunicación descentralizada, que escapaba al control del Gobierno de los diferentes Estados, y sobre todo como paradigma y ejemplo de la libertad de expresión e información. Y aunque es verdad que hay aspectos de Internet, como los nombres de dominio genéricos (.com, .net, .org), que escapan al control de la regulación de los Estado (salvo que se trate de nombres de dominio de país, como el dominio “.es”), también es cierto que las legislaciones, y especialmente la europea, se han ocupado de hacer un uso ordenado de Internet. Así, en la implementación inicial de Internet a nivel usuario en los años 90, cuando se generalizó su uso, la Unión Europea, elaboró una primera legislación de Internet, que podemos llamar posibilista, en el sentido de que simplemente trataba de hacer posible en Internet lo que se hacía fuera de la red, admitiendo la validez y eficacia del comercio electrónico y la contratación electrónica, o de la relación entre el ciudadano y la Administración, y otorgando a los usuarios un nivel de protección en Internet en materia derechos fundamentales, sobre la base o idea de que una persona debe tener en Internet la misma protección que tiene fuera de la red.

Sin embargo, a fecha de hoy, Internet no es ese refugio de la libertad de expresión y de información que se ofreció inicialmente, con esa idea romántica de Libertad, pues algunas ideas, opiniones y expresiones, aunque se expresan de forma lícita en Internet, era objeto de persecución simplemente por mera discrepancia; incluso en ocasiones de “persecución injustificada”. Pero además, las plataformas de opinión y los gestores o administradores de redes sociales estaban incurriendo en una clara “arbitrariedad” o “falta de imparcialidad, ya que determinadas informaciones o cuentas de usuarios se suprimían,  por entender que eran objetivamente ofensivas o difamatorias, incluso racistas, xenófobas u homófobas, y que traspasaban claramente los límites de la libertad de expresión e información, mientras que se mantenían otras cuentas o espacios de opinión con ideas y opiniones idénticas o similares se mantenían en la red.

Es por ello que para hacer un Internet todavía más libre, más justo y más seguro, y sobre todo más transparente y menos arbitrario, la Unión Europea está impulsando una segunda ola de legislación sobre Internet, basada en el valor y en el principio de la transparencia y en el principio de no discriminación, a través de una propuesta de reglamentos que pronto serán aprobados, y que persiguen que las plataformas de Internet y las redes sociales faciliten el ejercicio de la libertad de expresión e información, de forma igualitaria, y sin restricción a dichos derechos de libertad de expresión e información, estableciendo y publicando criterios objetivos, homogéneos, previamente conocidos por todos en los que basarán su decisión de suprimir espacios y cuentas, y facilitando además canales de denuncia, para que se puedan suprimir todas aquellas informaciones que objetivamente traspasen los límites de la libertad de expresión e información por considerarse objetivamente injuriosas, calumniosas, difamatorias.

De nuevo Europa lidera una legislación que, sin ser invasiva, garantiza un Internet más libre y justo, porque será un Internet más transparente e igual, poniendo así coto a un cierto libertinaje y arbitrariedad que se daba, en ocasiones, en Internet, y esta es sin duda una de las cuestiones que se deben difundir, debatir y reflexionar en este año 2021, con ocasión del día de Europa y del día de Internet.»